Externalizar la limpieza y el mantenimiento no debería traducirse en semanas de quejas internas, reuniones extra y sensación de descontrol. Por eso, cuando nos convertimos en proveedor de servicios de una empresa, nuestro objetivo es claro: que nuestro equipo se integre en el día a día de tu empresa sin ruido. Que tenga un arranque rápido y que alcance el nivel óptimo de servicio en el menor tiempo posible.
A continuación, te contamos cómo estructuramos ese onboarding, paso a paso.
1. Antes del día uno, planificación conjunta
Todo empieza con una visita técnica y una reunión con responsables que tú decidas. En esa fase mapeamos zonas (oficinas, planta, vestuarios, comedores), riesgos, accesos y prioridades. Definimos qué entra en el alcance, qué estándares de limpieza necesitas y con qué tiempos de respuesta.
Con esa información dimensionamos el equipo, turnos y figura de referencia, y alineamos protocolos con tus procedimientos internos.
2. Selección y formación pensando en tu entorno
La selección del equipo no se improvisa: buscamos estabilidad, personas con la capacidad física adecuada, atención al detalle y buena adaptación al entorno.
Antes de pisar tu centro, el equipo recibe formación técnica adecuada. Y después tenemos una formación específica en casa del cliente: normas internas, recorridos, canales de comunicación y, si aplica, las herramientas digitales.
3. El primer día: aterrizaje acompañado
El día de arranque tiene su propio guion. Empezamos con una breve bienvenida conjunta, presentación de interlocutores y recordatorio del propósito del servicio.
A continuación, realizamos un recorrido operativo guiado y el equipo inicia su primer turno con acompañamiento estrecho de la persona encargada de World Class.
4. Primeras semanas: consolidar y ajustar
Durante las primeras semanas trabajamos con arranques graduales por zonas y breves reuniones al inicio y cierre de turno. En paralelo, realizamos seguimientos periódicos por si es necesario ajustar frecuencias y afinar el servicio.
5. La Unidad de Apoyo: menos rotación, menos errores
La Unidad de Apoyo acompaña al equipo en lo personal y en lo profesional, detecta dificultades, propone ajustes y actúa como interfaz con tus mandos. Esto se traduce en menos rotación, menos incidencias y una curva de aprendizaje más corta.
Nuestro modelo de onboarding está diseñado para facilitar la inclusión y hace que llegue antes el momento en que el servicio funciona como si llevara años en tu casa. ¿Quieres ponernos a prueba?


